Today harpist, composer, and recent Grammy® and NAACP Image Award nominee, Brandee Younger releases “Unrest” (Impulse! Records). The socially conscious two track digital single reflects upon the extraordinary uprising against police brutality and racial violence, aurally capturing the nations sociopolitical upheaval. Made possible by a grant from the Jazz Coalition and recorded at Van Gelder studios amid a pandemic and sweeping political change, Younger deftly captures the turmoil on the emotionally charged tracks and you can listen to them here.
Commenting on the two track release Younger says, “One thing is true for every person hearing this piece; we've all witnessed unrest as the nation grapples with its past and present - all in the midst of quarantine and major political change.” “Unrest” follows the 2021 release of her major label debut album, Somewhere Different, that garnered her a Grammy® nomination for Best Instrumental Composition for “Beautiful is Black” from the genre-busting set and a NAACP Image Award nomination for Outstanding Jazz Album – Instrumental.
In addition to her prowess as a bandleader, Younger straddles the line between the mainstream and the current jazz generation, exemplified by her work with jazz leaders and popular hip-hop and R&B luminaries including Ravi Coltrane, Kanye West, Maxwell, John Legend, Pharoah Sanders, Common, and Lauryn Hill. Her original composition “Hortense” was also featured in the Beyoncé documentary Homecoming.
Tras editar seis discos aclamados por la crítica junto al bajista Joan Chamorro, la trompetista, cantante y compositora afincada en Barcelona, Andrea Motis hace su debut en solitario bajo el sello Impulse! Records con el álbum Emotional Dance. La impresionante avenencia que la artista ha venido cultivando con Chamorro en los últimos siete años permanece intacta en Emotional Dance. Entre las destacadas interpretaciones que contiene el trabajo discográfico están, además de la del mencionado bajista, la del pianista Ignasi Terraza, el batería Esteve Pi y el guitarrista Josep Traver como núcleo duro de la formación. Al igual que con Chamorro, Motis ha grabado y girado de forma constante con estos músicos. Chamorro coproduce Emotional Dance con Brian Bacchus y Jay Newland. Y gracias a la sabia sugerencia de Bacchus y del director artístico de Universal Records, Jean-Philippe Allard, Motis completa la formación con la colaboración de un ramillete de músicos norteamericanos – el vibrafonista Warren Wolf, el acordeonista Gil Goldstein, el saxo barítono Scott Robinson y el percusionista Café Da Silva. El famoso saxo tenor norteamericano Joel Frahm, que ha colaborado anteriormente con Motis y Chamorro, también participa en tres temas. “Invitamos a [Joel] a tocar con nosotros en Barcelona en 2016. Su actuación fue tan memorable que supimos que queríamos contar con él en el álbum” , comenta una entusiasmada Motis.
Aunque Motis solo tenga 21, su madurez musical supera con creces la expectativa de sus años. Esto se debe a que comenzó a tocar la trompeta a los siete años y tres años después comenzó a estudiar jazz en la Escuela Municipal de Música de Santa Andreu con Chamorro, quien reclutó a Andrea poco después para que formase parte de su banda, aun siendo ella una adolescente. Mientras seguía estudiando en el colegio fue miembro de la Sant Andreu Jazz Band durante nueve años en los que grabó ocho discos y tocó en directo con nombres de la talla del trombonista Wycliffe Gordon, el saxofonista Jesse Davis, el clarinetista Bobby Gordon y el saxofonista Dick Oatts, entre otros. Además de la trompeta Motis toca el saxo alto. Pero se estrenó como cantante con la banda de Chamorro. “La trompeta siempre ha sido mi instrumento principal”, dice Motis cuando se le pregunta si prefiere su faceta de instrumentista o la de vocalista. “Tocar la trompeta es como meditar para mi, es una parte muy importante de mi vida. Pero no quiero tener que elegir solo una de mis vertientes artísticas, porque adoro tocar todas” .
En Emotional Dance, la interpretación vocal de Motis se convierte en el protagonista escénico. Andrea posee un encantador y versátil alto, con un sutil vibrato y un fraseo sucinto que le ha valido parangones con referencias estilísticas como Billie Holiday y Norah Jones. Su destreza vocal se revela de forma inmediata en e el clásico de Charles Daniels y Richard Whiting que abre el álbum, “He’s Funny That Way”. Quizás no sea una coincidencia que este tema clásico del jazz se suela asociar desde hace mucho tiempo a Lady Day; Motis y su ensemble hacen ciertamente justicia a la composición, resaltándola con un contratiempo de la época del swing por antonomasia, que va pavimentando el camino para introducir el absorbente solo de Robinson. Motis le sigue con un delicioso solo de trompeta que acentúa su tono ácido y su certero sentido del swing melódico.
Motis ve Emotional Dance como una ampliación y una evolución respecto a su trabajo con Chamorro. Como en sus anteriores proyectos el nuevo álbum contiene su proporción equilibrada de clásicos del jazz. Además de “He’s Funny That Way”, Motis realiza otras cautivadoras versiones: del tema de Franck Loesser “Never Will I Marry”, de la canción de Cole Porter “You’d Be So Nice To Come Home To”, del número de Eddie Jefferson “Baby Girl”, de la canción de Johnny Mercer “I Remember You” , del corte de Horace Silver “Señor Blues” y finalmente del tema de Antonio Carlos Jobim y Vinicius De Moraes “Chega de Saudade”.
Emotional Dance desvela el crecimiento de Motis como artista con la inclusión de las composiciones “La Gavina” de Federico Sires Puig, “Louisiana O Els Camps De Cotó” de Els Amics de les Arts y “Matilda” de Perico Sambeat. En los tres temas Motis canta en Catalán por primera vez en una grabación. La última canción incluso incluye el acompañamiento y el solo del ondulante saxo soprano de Sambeat.
Motis también muestra por primera vez sus dotes de compositora. Firma tres temas del total de 13 que componen Emotional Dance. La primera canción compuesta para el álbum fue “If You Give More Than You Can”, una enternecedora balada con una letra sincera que aborda el sentimiento de verse atosigado por la muchas responsabilidades. En “I Didn’t Tell Them Why” Motis muestra su parte más vivaracha, mientras canta acerca de mantener un romance incipiente en secreto, mientras que la gallardía hard-bop de su pieza instrumental “Save the Orangutan” es representativa de su poderío y capacidad de improvisación a la trompeta cuando comparte con Frahm el peso del liderazgo.
En lo que respecta a la brillante canción que da título al álbum, Terraza la compuso hace bastantes años como una pieza instrumental. Motis ni siquiera conocía la habilidad de Terraza para la composición hasta que no escuchó la canción en la radio. “Pensamos que el título de la canción era muy representativo de nuestras emociones mientras grabábamos este primer álbum para Impulse! Records”, dice Motis. “El título implica todos los cambios positivos y la nueva dirección que hemos tomado con mi música, además de reconocer que las cosas se van moviendo en la dirección correcta”.
En la grabación, Motis ha contado con los músicos con los que trabaja habitualmente –el pianista Ignasi Terraza, el batería Esteve Pi, el guitarrista Josep Traver y Joan Chamorro más el vibrafonista Warren Wolf, el acordeonista Gil Goldstein, el saxo barítono Scott Robinson y el percusionista Café Da Silva. El saxo tenor estadounidense Joel Frahm participa en tres temas.
Barcelona trumpeter/singer Andrea Motis has sounded and looked like a mainstream jazz star since her teens. She is now 21, and her major-label debut features a Spanish band led by her teacher and bassist/saxist Joan Chamorro, plus American guests including saxophonist Joel Frahm and accordionist Gil Goldstein.
A raft of standard songs include You’d Be So Nice to Come Home To, He’s Funny That Way and a spirited Never Will I Marry, which Motis handles with an impulsive abandon on both vocals and trumpet, in contrast to the pristine cool of much of the set. She catches a punchily hard-boppish 60s Blue Note trumpet feel on Horace Silver’s Señor Blues and her own instrumental Save The Orangutan, and a mature vocal expressiveness on Brazilian mood-pieces.
She does occasionally sound like an artist still blinking in an unexpected spotlight, and her material and methods are very traditional. But this is an engaging session, and full of pithy soloing from the participants.
At 89, Lee Konitz has nothing left to prove, but the legendary saxophonist, who began his long recording career on Miles Davis’ Birth of the Cool back in 1949, proves here nonetheless that he remains one of the most original and truly improvisatory talents in jazz. Konitz has always sounded like a man searching for the least obvious path through a standard, and here – with long-standing associates pianist Kenny Barron, bassist Peter Washington and drummer Kenny Washington – on a set of hoary old chestnuts including Stella by Starlight, Darn that Dream and Out of Nowhere, he steadfastly avoids cliché once more. Frescalalto is the sound of a venerable musical mind – one of the last living links with jazz’s classic period – still sharp, still searching, still capable of the sound of surprise. impulse-label.com
1. Stella By Starlight 9:35
2. Thingin 6:25
3. Darn That Dream 5:17
4. Kary's Trance 4:57
5. Out Of Nowhere 7:26
6. Gundula 3:25
7. Invitation 9:19
8. Cherokee 3:57
Alto Saxophone, Vocals – Lee Konitz
Piano – Kenny Barron
Double Bass – Peter Washington
Drums, Producer – Kenny Washington
Recorded on November 30 & December 1st 2015 at Avatar Studios, NY
The clue is in the title: Country For Old Men is John Scofield's take on country music. He may have tackled pieces of the genre before, but this is his first album dedicated to country.
Whilst he may be paying homage to some of his influences, he is by no means in thrall to them. Some of the tunes he takes pretty straight - such as the opener, George Jones' Mr Fool - others are country through a jazz prism, and the jazz wins through.
The result can be slightly disconcerting, though not unpleasantly. With Steve Swallow on bass, Larry Goldings (organ and piano) and his regular drummer Bill Stewart, Sco makes the tunes his own. So whilst the opening chorus of Dolly Parton's Jolene might make one hesitate, the quartet settle down into an upbeat waltz, Goldings taking a fine piano solo which grows and grows before its resolution.
Goldings' atmospheric organ on Bartenders' Blues emphasises the tune's gospel roots. His piano playing helps bring out the blues on the traditional Wayfaring Stranger. On both these Scofield plays the theme with a typical country "twang", reverting to his more usual sound for the solos.
Elsewhere, the tunes sound pure jazz. Hank Williams' I'm So Lonely I Could Cry is barely recognisable: taken at a cracking pace, Swallow's walking bass and Stewart's energetic, swinging drumming pushing the tune along.
Jazz has long appropriated other genres' material and made them its own. Most jazz standards were old show tunes; Coltrane took My Favourite Things and recast it to his needs. Hearing Scofield do the same for country is both enjoyable and illuminating.